Las autoridades investigan a funcionarios de Petróleos Mexicanos (Pemex) por el robo de combustibles en los centros de distribución de esa empresa, que se une a las tomas clandestinas en los ductos.
El Centro de Investigación y Seguridad Nacional, las fuerzas armadas y la Procuraduría General de la República participan en la pesquisa.
Funcionarios de Pemex estarían involucrados en el hurto de combustibles en cantidades que podrían llegar a mil 500 barriles diarios, los cuales son destinados de manera ilícita a compañías que utilizan grandes volúmenes de gasolina y diésel.
Se estima que el robo de combustibles provoca daños estimados en 20 mil millones de pesos (más de mil millones de dólares).