Guatemala.- El balompié guatemalteco respira hoy a todo pulmón, tras la suspensión del castigo que la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) le había impuesto desde el 28 de octubre de 2016.
‘Es un día especial. Después de 19 meses de sufrimiento e incertidumbre en el fútbol nacional, vuelve a nacer la esperanza, pero se deberá cumplir con las exigencias que pide el máximo ente internacional’, explicó Juan Carlos Ríos, presidente del Comité de Regularización.
Ríos advirtió que ante cualquier desobediencia o injerencia, la FIFA podrá volver a echar para atrás su decisión, la cual ocasionó que este deporte cayera en el ostracismo en el país.
‘Muchas gracias a toda la afición que lo sufrió y que esperaba ver de regreso a la Selección. Que Dios bendiga al fútbol de Guatemala’, puntualizó.
Aunque la bicolor no participaría en ningún torneo oficial de manera inmediata, sí puede jugar partidos amistosos y quedará a la espera del análisis de la Concacaf y la Unión Centroamericana del fútbol.
La esperada decisión estuvo marcada por una serie de obstáculos que finalmente la Federación nacional tuvo que sortear, tras una etapa oscura marcada por el escándalo de corrupción conocido como Fifa Gate.
El último partido que jugó la selección de Guatemala fue el 6 de septiembre del 2016, cuando la Azul y Blanco se impuso 9-3, a San Vicente y las Granadinas, en el capitalino estadio Doroteo Guamuch Flores.