El pasado 5 de enero Ovidio Guzmán López “El Ratón”, hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, fue capturado en su casa de Jesús María, Sinaloa. Luego de su aprehensión, las autoridades catearon su domicilio, en una revisión exhaustiva de su rancho, en busca de evidencia y elementos que puedan ser importantes para las investigaciones en contra del presunto narcotraficante. Esa evidencia trascendental, creyeron los uniformados, serían cargamentos con drogas, armas de alto calibre, cajas fuertes. Pero resultó ser un pequeño y peligroso arácnido.
Especialmente se sabe de un operativo de 2017, en el que fueron arrestados siete dealers que traficaban narcóticos, del Pacífico Mexicano a la costa de San Francisco. Aquella vez decomisaron tabiques de droga envueltos en cinta blanca y café. Llamó la atención de los agentes que los paquetes decomisados tenían ilustraciones de escorpiones en blanco y negro.
Antes de la detención del “Ratón”, la Oficina del Fiscal Federal en Los Ángeles intervino los teléfonos de operadores del Cártel de Sinaloa, lo que les permitió identificar al escorpión como un símbolo asociado al cartel; ahora saben a qué facción hacía referencia.
Nota original de msn.com.

