Ottawa.- La amenaza del gobierno de Estados Unidos de aplicar una eventual tarifa a todos los vehículos fabricados en Canadá destruiría unos 100 mil empleos en la industria automotriz nacional, advirtieron fuentes del sector.
Para la Asociación Canadiense de Vendedores de Automóviles (ACVA), el escenario podría ser suficiente para llevar a toda la economía a la recesión.
El presidente estadounidense, Donald Trump, aplicó desde el 1 de junio aranceles del 25 y 10 por ciento al acero y al aluminio canadiense, respectivamente, y sugirió un plan similar para los componentes automotores.
En este caso cargaría a los vehículos con un 25 por ciento y a las piezas y partes, con el 10 por ciento de impuestos.
‘Esto – o algo parecido – sería catastrófico no solo para la industria automotriz nacional, sino también para la economía en general’, dijo el economista jefe de la ACVA, Michael Hatch, en una conferencia de prensa en esta capital.
El grupo, que representa a tres mil 200 concesionarios de automóviles y camiones, alertó que más de 100 mil empleos en manufactura estarían en ‘riesgo inmediato’ con esos aranceles.
Pero a más largo plazo, las pérdidas de puestos laborales indirectos impulsarían la cifra mucho más, acotó.
El análisis de Hatch sugiere que Ontario sentiría el impacto más fuerte, ya que esa provincia es el mayor fabricante de automóviles y partes en Canadá.
Por el lado del consumidor, la ACVA estima que si el país responde con tasas similares propias sobre los autos de Estados Unidos se dispararían los precios.
Según Hatch, ‘en una guerra comercial, apuntamos las armas hacia nosotros mismos’.
El gobierno del primer ministro Justin Trudeau puso en vigor el 1 de julio los gravámenes al acero y aluminio de la nación vecina, así como a una gama de más de 70 productos, como represalia a las medidas de Trump.
La Asociación instó a los legisladores a hacer todo lo posible para evitar este escenario y además pidió trabajar para asegurar un nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), cuyas conversaciones continúan empantanadas por condicionamientos de Estados Unidos.
El mandatario republicano pensó en eximir de aranceles las importaciones de acero y aluminio a México y Canadá a cambio de un ‘nuevo y justo’ Tlcan.
Juntos, Canadá y México envían más de 75 por ciento de las exportaciones a Estados Unidos.