El presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, continuó perfilando iniciativas para su próximo gobierno, esta vez sobre temas económicos de impacto para regiones preteridas y dañadas por sismos.
Resultan proyectos que adelantó en conferencia de prensa, el primero la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, sobre lo cual hay pobladores opuestos y el propio López Obrador estuvo en contra sobre el proyecto original.
Reiteró su promesa de campaña de desarrollar el Istmo de Tehuantepec, para unir a México en el Pacífico con el comercio de la región asiática.
El próximo gobierno se compromete a construir el Tren Maya, de Cancún (Quintana Roo) a Palenque (Chiapas), con potencialidades comerciales y turísticas. Serán construidos 300 caminos rurales en Oaxaca y Guerrero, de los estados más pobres.
Además el gobierno que asume el 1 de diciembre se propone digitalizar la comunicación en el país.
El ganador de las elecciones presidenciales del 1 de julio se comprometió con reconstruir los daños ocasionados por los sismos de septiembre, incluidos los centros turísticos del país.