Cultura

Artista visual Dulce Chacón representará a México en la Bienal de Manila 2018

Un diálogo con la historia es lo que propone la artista visual mexicana Dulce Chacón en su obra Vánitas Portus,  que se exhibirá en la Bienal de Manila 2018 del 21 al 28 de febrero.

         A partir de la estrecha relación de México con Filipinas en la época virreinal, la actual miembro del Sistema Nacional de Creadores del Arte del Fonca plasma en dos lienzos de gran formato acontecimientos emblemáticos de dos puertos, el de Acapulco y el de Manila.

         El Galeón de Manila era el nombre con el que se conocían a las naves españolas que cruzaban el océano Pacífico una o dos veces por año entre Manila y los puertos de la entonces Nueva España.

         Entre las rutas comerciales destacó la línea Manila-Acapulco-Manila, una de las más extensas de la historia que funcionó durante dos siglos y medio hasta la Independencia de México en 1810.

         Con una producción creativa orientada al dibujo, Dulce Chacón destacó que para llevar a cabo esta pieza se arriesgó a explorar nuevos materiales, texturas e incluso dimensiones.

         “Me dedico sobre todo al dibujo sobre papel, pero al tomar en cuenta las condiciones del clima, la humedad y altas temperaturas en Manila, opté por probar la tela de lino al ser muy resistente y utilicé la técnica “cola de conejo” para ayudar a que absorbiera la tinta y se sellara a la tela”.

         Durante un mes y medio, dos telas de 1.38 x 4.88 metros cada una fueron la base sobre la cual la artista utilizó tinta de grana cochinilla para dibujar diversas imágenes retomadas de documentos antiguos, ilustraciones, cartas navales, cartas a la Corona y mapas.

         “Mi trabajo parte de fotografías o imágenes ya existentes para hacer las composiciones. En cuanto al uso de la grana cochinilla me pareció adecuado porque junto a la plata era uno de los dos productos que se transportaban de Acapulco hacia Manila, así que fue interesante hablar de los materiales que viajaban de aquí a allá”.

         El primer lienzo comienza desde Acapulco hacia la ciudad amurallada en Manila. Destaca el sol, la constelación de la osa menor y la estrella polar que guía  a los marineros, además de embarcaciones de la época del Virreinato.

         El segundo lienzo arranca desde Manila a Acapulco y se desarrolla una historia contemporánea de los dos puertos en donde ya se ha roto la relación cultural y de comercio tan cercana que se tenía y cada uno tiene de alguna manera su propia historia.

         De acuerdo con Dulce Chacón se trata de escenas que se centran en el bombardeo a Manila casi al final de la Segunda Guerra Mundial a causa de una batalla entre las fuerzas estadounidenses, filipinas y japonesas en 1945.

         “También retomo la figura del ave fénix para mostrar que luego de eso Manila renacerá, mientras que del lado de Acapulco se muestra esa planeación idílica de lugar turístico, bello por excelencia, pero que hoy día se ve machada por la sombra de la violencia”.

         La pieza Vánitas Portus, en la que el agua tiene una presencia importante, será colocada de forma circular al interior del Baluarte de San Diego con la intención de que los visitantes admiren la vista de los dos puertos.

         Sobre el título, la creadora señaló que hace referencia al género pictórico que alude a los momentos de transición del ser humano que son inherentes a la vida.

         “Habla de esa transmutación que tiene la vida, el alma, el espíritu, el conocimiento y cómo hay un cambio en un momento histórico de exploración”, expresó Chacón, quien ha expuesto en recintos como Ex-Teresa Arte Actual, Museo de Arte Carrillo Gil, Casa del Lago, Centro Cultural de España y Museo de Arte Moderno; y en el extranjero, en países como España, Holanda, Portugal, República Checa, Estados Unidos, Uruguay, Colombia y Argentina.

         En cuanto a la técnica, la artista visual aseguró que en los últimos años el dibujo ha tenido más independencia para demostrar que no sólo es un medio que se utiliza para el bocetaje o la preparación de las obras.

         “Le veo muchas posibilidades, puede ser mil cosas a la vez porque corresponde a las ideas y discursos de muchas otras disciplinas y tiene su propio lenguaje que puede independizarse de todas los demás. Gracias a esta nueva forma de ver el dibujo es que hoy día es una disciplina con mucho potencial”, dijo la egresada de Artes Visuales en la entonces Escuela Nacional de Artes Plásticas.

         “Una de las cosas que me gusta del dibujo es que es directo y honesto. Si te equivocas tienes dos opciones: le sigues o lo destruyes y empiezas otro nuevo, pero en mi caso me gusta que los errores me ayuden para ver qué tanto da esa misma técnica”.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close