Internacional

Critican inclusión de pena capital en plan sobre opioides

Washington.-Expertos en salud pública condenaron la propuesta de pena de muerte incluida en un plan del presidente estadounidense, Donald Trump, para enfrentar la crisis de opioides del país, difundió la cadena CNN.

‘Estamos perdiendo el tiempo si no nos ponemos duros con los narcotraficantes, y esa dureza incluye la pena de muerte’, expresó el mandatario republicano durante un discurso pronunciado en New Hampshire, el tercer territorio norteamericano más golpeado por la adicción a esas sustancias después de Virginia Occidental y Ohio.

Trump anunció que su plan tendrá tres puntos: reducir la demanda a través de la educación, cortar el flujo de drogas ilícitas y salvar vidas al ampliar las oportunidades para el tratamiento de la adicción; pero enfatizó en que es hora de endurecer las medidas contra los traficantes de drogas.

De acuerdo con la televisora, algunos especialistas consideraron que tal propuesta de condenar con la pena capital a narcotraficantes renueva la retórica fallida de la guerra contra las drogas en los años 80 del pasado siglo.

‘No podemos ejecutar nuestra salida de esta epidemia, hablar sobre la pena de muerte me parece un paso atrás’, manifestó el doctor Andrew Kolodny, codirector de un centro de lucha contra el consumo de opiáceos en la Universidad de Brandeis, en Massachusetts.

Guohua Li, profesor de epidemiología y anestesiología en la Universidad de Columbia, también arrojó dudas sobre la eficacia de dicha política.

La justicia penal puede desempeñar un papel complementario al abordar la crisis de los opiáceos, pero confiar en ese sistema para abordar los problemas de salud pública ha demostrado ser imprudente, costoso, ineficaz y, a menudo, contraproducente, expresó el experto.

Según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el consumo de opiáceos provocó 64 mil fallecimientos por sobredosis de drogas en 2016, y mató a más de 500 mil personas desde el año 2000.

El pasado año el presidente declaró que ese problema constituye una emergencia de salud pública, y los expertos consultados por CNN consideraron que ese debe ser el enfoque a seguir.

Como en las epidemias de Ébola y Zika, la crisis de opiáceos se resolverá finalmente a través de un enfoque de salud pública por profesionales del sector que trabajan en los CDC, departamentos e instituciones académicas en colaboración con otras agencias gubernamentales y organizaciones comunitarias, estimó Li.

A decir del especialista, la acción del gobierno para imponer penas más severas por los delitos de narcotráfico es ‘comprensible y, si se implementa juiciosamente y con otras intervenciones más sustantivas e integrales, es probable que sea eficaz’.

Pero advirtió que, por sí solo, el aumento de ese tipo de castigo es poco probable que tenga un impacto significativo en la epidemia.

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