Cultura

A festejar el cacao y el chocolate con dibujos, relatos y un recetario

Como una forma preservar el cacao como herencia alimentaria, fomentar su consumo y revalorar su importancia cultural, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México, a través de la Dirección General de Culturas Populares, Indígenas y Urbanas (DGCPIU) y del programa Las semillas que nos dieron patria, se une a los festejos por el Día Nacional del Cacao y el Chocolate.

Por primera vez en México se celebra a una de las semillas milenarias que América le ha legado al mundo: el cacao. Sus usos rituales, celebratorios y económicos entre los pueblos indígenas del país, como los olmecas, mayas, zapotecas y mexicas nos hablan de su valor cultural, comunitario e identitario.

En colaboración con la Asociación Nacional de Fabricantes de Chocolates, Dulces y Similares (Aschoco), la DGCPIU prepara acciones en torno a este alimento. Una de ellas es la convocatoria al Concurso Nacional de Dibujo y Relatos sobre el cacao y el chocolate titulado Cuéntame una de cacao. Historias de chocolate.

El tema central del certamen es la semilla y su derivado, a través de sus usos y experiencias relacionadas: su producción, transformación y consumo, tomando en cuenta sus vínculos sociales, culturales y económicos con las familias mexicanas.

Las dos modalidades de participación son dibujo y relato breve. En la primera podrán participar niñas y niños de 6 a 12 años de edad que vivan en el país. En el caso del relato breve, está dirigida a personas mayores de 18 años que sean ciudadanos mexicanos. La convocatoria, publicada en la página www.culturaspopulareseindigenas.gob.mx estará abierta hasta el 10 de noviembre del presente año.

Es bien sabido que el chocolate es fuente de nutrientes, antidepresivo y produce placer al paladar. Por lo que otra de las iniciativas es la creación del Recetario De tristezas y otras melancolías, que forma parte de la nueva colección Recetario digital de la cocina cotidiana de México. Disponible en la página web de la DGCPIU www.culturaspopulareseindigenas.gob.mx

Cocineras y chefs comparten en este recetario digital 11 bebidas y alimentos creados a partir del cacao. Marahí López Pineda, originaria de Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, enseña cómo prepara el tradicional bu’pu, con mucha espuma. Lizbeth Hernández y Armando Muñoz, del Museo DRUPA, Cunduacán, Tabasco, muestran la elaboración de la cacaguada, bebida refrescante y típica del estado. Cocineros del Museo del Chocolate (MUCHO) de la Ciudad de México invitan a preparar la horchata de cacao; al igual que los chefs Juan Pablo Salina y Alejandro Salas, revelan la receta del mil hojas de chocolate.

A dichas recetas en las que se unen tradición e innovación se añaden: el agua de chocolate, xocoatl, bebida de pinole, tamales de chocolate, untable de chocolate de mesa, tablillas de chocolate con frutos secos y el mole con chocolate.

Estos esfuerzos de la DGCPIU y Aschoco en favor del cacao llegarán a las redes sociales con materiales audiovisuales para el conocimiento de las mexicanas y mexicanos. En ellos se buscará recuperar el valor cultural de esta semilla.

El cacao, bebida ritual y de convivencia

Según diversas investigaciones y estudios referidos en el libro Cacao, publicado por la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas en el año 2015, la planta del cacao tiene una antigüedad de cinco mil años y proviene de las cuencas de los ríos Amazonas y Orinoco en América del Sur, así como en ciertas regiones de Costa Rica.

La cultura olmeca fue la primera en cultivar y descubrir su sabor en forma de bebida mezclada con agua. Posteriormente, su uso se extendió a las poblaciones mayas (600 d.C) y aztecas (1400 d.C). Tabasco (70%), Oaxaca (29%), Chiapas y Guerrero (1%) son los estados donde actualmente se cultiva.

El consumo del cacao, previo a la llegada de los españoles, se hacía en grandes acontecimientos de miembros importantes de la élite, por ejemplo, bodas, acceso al trono y victorias militares. Sin embargo, Bernal Díaz del Castillo registra su presencia en el mercado de Tlatelolco, el más importante de México-Tenochtitlán, y da cuenta que su uso era generalizado entre la población.

La bebida preparada a base de cacao más difundida y conocida actualmente es el chocolate, sin embargo, en México los pueblos indígenas lo consumen puro o mezclado con otros ingredientes. De ahí bebidas como el puzunque de los mochó en la región fronteriza de Chiapas; el chocolate de los chontales de Oaxaca; el téjate de los zapotecos de los Valles Centrales; y el bu’pu o atole espumoso de los zapotecos del Istmo de Tehuantepec.

Algunas costumbres asociadas al consumo y preparación de ciertas bebidas derivadas del cacao que se siguen conservando hasta nuestros días se realizan en ceremonias y rituales comunitarios entre los que se encuentran fiestas patronales, día de muertos, bodas y otras celebraciones relacionadas con la siembra y las cosechas.

Ya sea original o en derivado, se trata de un alimento cotidiano que se disfruta todos los días no solo en México, sino en el mundo. Su preparación como bebida, ya sea con agua o leche, es un símbolo de convivencia y comunidad.

La riqueza que guardan sus diferentes preparaciones en los rincones de las cocinas de nuestro país, desde aquellas heredadas por nuestros ancestros indígenas como las posteriores a la llegada de los españoles, son solo una muestra de la vigencia de esta noble semilla que nos da patria.

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