Olintla, Puebla. Vecinos de la comunidad de Chipahuatlán recuerdan, a casi 30 años, que el Movimiento Antorchista fue la única organización que los defendió del cacicazgo que imperaba en el municipio y que tenía sometidas a las familias de Olintla.
Manuel Sánchez Ramos, habitante de Chipahuatlán, afirmó que “el cacicazgo mantuvo por muchos años sometido al pueblo olinteco, en el abandono y la injusticia, por eso, ante la indiferencia de las autoridades gubernamentales que no impartieron justicia, algunas familias decidieron organizarse y buscaron el apoyo del Movimiento Antorchista”.
Los caciques abusaban de nosotros, dijo, había explotación, cobros excesivos de impuestos, no había nada de infraestructura, y la represión se intensificó cuando supieron que nos habíamos organizado en Antorcha.
Agregó que el propio cacicazgo emprendió una campaña de desprestigio en contra del antorchismo, pues visitaban las casas de los campesinos y les decían que Antorcha se robaban a las mujeres, las tierras, “pero a pesar de eso, entró la organización a trabajar aquí donde no teníamos nada, estábamos en el abandono y después de 29 años, aquí sigue Antorcha, trabajando con nosotros”.
Durante la entrevista -en totonaco, su lengua materna-, Manuel Sánchez dijo que Antorcha los ha llevado por el camino del progreso, los ha educado y les ha enseñado a luchar, a mantenerse unidos para sacar adelante a su pueblo, aunque esto les ha costado la vida de muchos de sus compañeros que han caído por las balas de los caciques.
