Washington.- La estadounidense Cámara de Comercio comenzó a promover una campaña contra los aranceles impuestos por la administración del presidente Donald Trump a las importaciones de productos procedentes de la Unión Europea, Canadá, México y China.
En un informe interactivo, la entidad, que representa los intereses de tres millones de negocios, expone el impacto de esas tarifas a las exportaciones de cada estado norteamericano.
De acuerdo con la iniciativa, los gravámenes están empezando a afectar a las empresas, trabajadores, agricultores y consumidores de Estados Unidos.
Los mercados extranjeros se acercan a los productos estadounidenses y los precios aumentan aquí en casa, apuntó en un comunicado el presidente de la Cámara, Thomas Donohue.
A su juicio, el intercambio de sanciones entre países solo conduce a una guerra comercial que costará empleos y dañará el crecimiento económico.
Donohue también puntualizó que ‘el Gobierno está amenazando con socavar el progreso que tanto nos ha costado lograr’.
Texas, con exportaciones valoradas en tres mil 900 millones de dólares, aparece entre los territorios más afectados por los castigos, según los análisis hechos.