El centro de distribución de Coca Cola Femsa, fraquicia mexicana de la empresa estadounidense, amaneció cerrado y de manera indefinida en el municipio de Ciudad Altamirano, estado de Guerrero, por la situación de inseguridad.
La decisión fue tomada para salvaguardar la integridad de más de 160 empleados del centro de operaciones tras el intento de robo e incendio por parte de sujetos armados que se enfrentaron a tiros policías federales.
‘La falta de condiciones necesarias para operar de manera eficiente y segura en esta zona del estado de Guerrero, así como la reciente agresión injustificada hacia uno de nuestros colaboradores, llevó a la empresa a tomar esta decisión’, argumentó un comunicado.
El pronunciamiento lamentó la ausencia de un estado de derecho y la prevalencia de la impunidad que afecta a la región, donde tuvo presencia por más de cuatro décadas.
Las instalaciones están ubicadas en la zona guerrerense de Tierra Caliente, escenario de hechos de violencia atribuidos al crimen organizado.