Tener adecuados vínculos afectivos desde el nacimiento, es de suma importancia para un adecuado desarrollo psicosocial, destacó la especialista en enfermería perinatal, adscrita al servicio de Alojamiento Conjunto del Hospital de la Mujer, Claudia Chávez Zarate.
La especialista indicó que el apego inmediato va a facilitar de manera importante el vínculo afectivo, por ello se recomienda colocar al bebé en el pecho de la madre durante 30 a 60 minutos, inmediatamente después del parto vaginal o post cesárea.
El apego inmediato a la persona significativa es de gran relevancia porque a partir de qué tan sano haya sido, será como la persona se va a estar relacionando o vinculando el resto de su vida adulta, añadió Chávez Zárate durante la mesa “Impacto de las intervenciones del profesional de enfermería en el contacto piel a piel”, desarrollada en el marco de las XX Jornadas de Enfermería del Hospital de la Mujer.
Asimismo, esta práctica es una regulación vital para el bebé, ya que estabiliza la temperatura corporal y frecuencia cardíaca del recién nacido, así como su ritmo respiratorio; facilita el inicio de la lactancia materna, y proporciona seguridad emocional mutua. Además, reduce su estrés y por tanto disminuye el llanto del bebé porque va a reducir los niveles de cortisol promoviendo un sueño más profundo y reparador.
El contacto piel a piel al nacimiento también va a brindar protección inmunológica, ya que contribuye a facilitar la colonización de la piel del bebé con las bacterias de la mamá, fortaleciendo así su sistema inmunológico.
Los beneficios de esta práctica para la mamá, incluyen: mejor recuperación física, ya que el contacto piel a piel madre-hijo estimula la liberación de oxitocina; mejora la fisiología del postparto, minimizando los riesgos de la hemorragia obstétrica o postparto; menor dolor por hipertermia mamaria en el tercer día del nacimiento, y fortalece el vínculo materno filial y las conductas de apego materno durante la alimentación.
Asimismo, el bienestar emocional ayuda a reducir la ansiedad materna y disminuye el riesgo de sufrir la depresión postparto. El vínculo afectivo, que va a fortalecer el apego inmediato, fortalece la confianza de la madre en el cuidado de su hija o hijo.
La especialista Claudia Chávez Zarate reiteró que el vínculo afectivo es de suma importancia, porque no es solo en ese momento, es para toda la vida. Agregó que desde la década de 1960, el experimento Harlow sobre la privación materna, desarrollado por el psicoanalista Harry Harlow demostró la importancia y trascendencia de tener adecuados vínculos afectivos para el desarrollo del individuo.
En este contexto, la especialista hizo un llamado al personal de enfermería para ser partícipes e impulsar este apego madre-hijo, al fungir como facilitadoras, y vigilantes del bienestar de la madre y el recién nacido, toda vez que su labor con calidad, calidez y humanismo, es de gran importancia.

