Albares ha dicho que la concesión de los permisos de residencia a los ex mandatarios se resume en que cumplieron los requisitos. Se informó el miércoles que Calderón había sido el último ex presidente de México en pedir la residencia en España, un permiso que consiguió gracias al apoyo de la fundación del ex presidente José María Aznar, que le ha apadrinado con un contrato como profesor. Salinas de Gortari obtuvo la nacionalidad española el año anterior al argumentar que era descendiente de judíos sefaradíes, y Peña Nieto logró establecerse en Madrid en 2020, donde se instaló tras concluir su mandato en diciembre de 2018, con un “visado dorado” gracias a su inversión en el sector inmobiliario.
“Respetamos las normas y las decisiones que tome España en su área de competencia”, ha afirmado Ebrard. En agosto, la Fiscalía General de la República anunció tres investigaciones contra Peña Nieto por blanqueo, enriquecimiento ilícito y transferencias irregulares en el extranjero. El secretario mexicano de Exteriores ha asegurado que los visados no interfieren en los procesos judiciales abiertos en el país y ha dejado claro que el Gobierno evitará que se conviertan en una puerta de escape para los expresidentes. “Para estos personajes y otros, esto no les exculpa ni les sustrae de cualquier proceso”, ha asegurado el canciller. De ser el caso, México solicitará el apoyo de las autoridades españolas para avanzar en las investigaciones. “Ha sido un gran éxito”, ha dicho sobre la reunión.
(Nota original de smn.com).

