Salud

Embarazo adolescente y maternidad temprana condicionan la calidad de vida de las mujeres

  • Al tener un embarazo durante la adolescencia, es muy probable que las mujeres abandonen la escuela, reduciendo sus oportunidades de obtener un trabajo estable. 
  • Los ingresos anuales de las mujeres que tuvieron hijos siendo adolescentes resultan 31.6% menores a los de quienes lo hicieron en la etapa adulta.

El embarazo adolescente representa un problema social y económico importante para México. De acuerdo con el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), tanto el embarazo como la maternidad a temprana edad pueden afectar negativamente distintos aspectos de la vida de una mujer, como son los ámbitos educativo y laboral.

De acuerdo con el Dr. Said Plascencia, Director Médico Asociado de Salud Femenina en MSD “el abandono de sus estudios contribuye a que su educación se vea interrumpida y se reduzcan sus oportunidades de obtener un trabajo estable, lo que puede mantenerlas en condiciones económicas precarias, pues sus ingresos laborales se verían reducidos”.

“Esta situación tendría un impacto en los ingresos laborales; de acuerdo con la metodología para estimar el Impacto Económico del Embarazo y la Maternidad (MILENA), realizada por la UNFPA, se encontró que la calidad del empleo es menor para las personas que tuvieron hijos entre los 10 y 19 años, en comparación con quienes fueron madres en edad adulta”, destacó el Dr. Plasencia.

Lo anterior puede contribuir a un impacto social y económico a nivel país, puesto que, de acuerdo con los datos de MILENA en el 2018, derivado del embarazo adolescente el Estado Mexicano dejó de percibir 11.3 mil millones de pesos.

Además, de acuerdo con el UNFPA, la maternidad temprana impacta sobre los ingresos laborales de las mujeres. Se registró que los ingresos anuales de aquellas que han tenido hijos siendo adolescentes resultan 31.6% menores a los de quienes lo hicieron en la etapa adulta.  Esta pérdida estimada de ingresos en mujeres por desempleo como consecuencia de una maternidad temprana podría ascender a 3 mil millones de pesos al año.

Ante este panorama se ha desarrollado en México la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (ENAPEA), la cual busca reducir el número de embarazos adolescentes en México. Las principales metas son reducir 50% la tasa de fecundidad en adolescentes de 15 a 19 años de edad y erradicar el embarazo en niñas entre 10 y 14 años.

Tomando en cuenta los costos educativos, laborales, sanitarios y fiscales, el impacto económico total del embarazo adolescente y la maternidad temprana en México, sobre la actividad productiva se cuantifica en casi 63 mil millones de pesos, lo que representa el 0.27% del PIB.

En el marco del Día de la Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes que se conmemora el 26 de septiembre, la Dra. Juana Serret, Encargada del servicio de medicina de adolescentes en el Hospital Infantil de México Federico Gómez, destacó que “es importante recordar que los jóvenes y adolescentes representan el futuro de cualquier sociedad, por ello se debe trabajar en que tengan acceso universal a una anticoncepción efectiva, así como acceso a consejería en planificación familiar para asegurar que puedan evitar las consecuencias a la salud y socioeconómicas que trae un embarazo adolescente”.

Por su parte, la Dra. Carmen Juárez, consultora en Género, mencionó que “estas acciones, deben buscar un enfoque inclusivo. Así mismo, se debe identificar y actuar sobre las brechas de género, garantizando las mismas oportunidades educativas para hombres y mujeres, lo que podría llevar a que cuenten con una igualdad de oportunidades laborales, sin discriminación o estereotipo de género”.

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