30 de marzo de 1981. Mientras salía de un evento en el hotel Hilton de Washington, el presidente Ronald Reagan fue herido en un extraño tiroteo. El responsable, John Hinkley Jr., tomó un rifle y disparó contra el hombre más poderoso del mundo en un intento por llamar la atención de Jodie Foster, protagonista de una de sus películas favoritas: Taxi Driver. El atacante, de solo 26 años, fue declarado inocente al demostrarse que sufría de erotomanía, un trastorno mental que le hizo creer que la actriz estaba interesada en él; que se enamoraría de él si se convertía en una figura relevante.
Si bien, el atentado contra Reagan y su equipo puso a este mal en el ojo público, este no era del todo novedoso. De hecho, expertos en la medicina y la psicología habían estudiado esta manía desde el siglo XVI. Así que solo queda preguntarnos, ¿qué es la erotomanía? ¿cuáles son sus síntomas? y ¿cuál es la mejor forma de tratarla?
¿Qué es la erotomanía?
Descrita por primera vez por el médico parisino Bartholomy Pardoux, la erotomanía es un trastorno mental de tipo delirante en el que una persona puede creer que otra está secretamente enamorada de ellos, sin ninguna razón en especial.
En sus niveles básicos, identificados por el psiquiatra francés Gaëtan Gatian de Clérambault en 1921, los que padecen este trastorno experimentan delirios de ser amado por alguien que sería inalcanzable para ellos, ya sea por su posición social, estado civil, belleza, fama, fortuna o incluso estar muerto. Conforme avanza el tiempo, el síndrome de Clérambault puede empeorar, mezclándose con otros desvaríos de referencia, como creer que el “amante fantasma” –como lo llamó la doctora canadiense MV Seeman– se comunica con su amado a través de señales o pistas escondidas para cualquiera no forme parte de su inexistente vínculo.
En su etapa secundaria, la erotomanía comienza a asemejarse con la esquizofrenia paranoide, pues sus víctimas sufren alucinaciones graduales, delirios de persecución y negación de sus problemas, imposibilitando su tratamiento.
¿Cómo tratar el síndrome del “amante fantasma”?
Aunque fue identificado siglos atrás, aún no hay un tratamiento específico para la erotomanía. Esto se debe, principalmente, a que el trastorno varía de persona a persona y no hay un pronóstico ni pasos a seguir definidos por las diferentes ramas de la medicina.
Actualmente, los expertos recomiendan terapias adaptadas a cada individuo que contemplen el consumo controlado de antipsicóticos como la pimozida, la risperidona y la clozapina. La psicoterapia, gestión de riesgo y terapias electro convulsivas también han demostrado ser tratamientos eficientes en algunos pacientes.
En caso de que una persona presente síntomas claros de vivir un falso enamoramiento con otra persona, es necesario buscar ayuda profesional que logre identificar cada señal de alarma y evitar que estas se conviertan en un problema en el futuro.
(Nota original de Muy Interesante México).

