Beijing.- La Administración General de Aduanas de China activó un paquete de contramedidas arancelarias de igual peso que el alza de tributos sobre sus importaciones aplicado por Estados Unidos, lo cual oficializó una impredecible guerra comercial.
Beijing cumplió así la promesa de defender sus intereses de forma inmediata con la imposición de gravámenes adicionales a 545 artículos norteamericanos -incluidos alimentos agrícolas y vehículos- por un valor de 34 mil millones de dólares.
Además, está lista para poner en vigor un incremento tarifario contra otros 114 bienes estadounidenses, entre los cuales figuran productos químicos, energéticos y equipos médicos, si Washington procede con un acción similar en par de semanas.
Según la Comisión de Aranceles Aduaneros del Consejo de Estado (Gabinete), esta decisión se tomó conforme a las disposiciones pertinentes de la Ley de Comercio Exterior y del Reglamento del país sobre Aranceles de Importación y Exportación, así como los principios fundamentales del derecho internacional.
La controvertida subida de tarifas por parte de Estados Unidos entró en vigor al mediodía de este viernes y, aparte del automático incremento que aplicó Beijing, su Ministerio de Comercio alertó en un comunicado el comienzo de la peor guerra de la historia económica.
Dicho despacho consideró tal movimiento una violación de las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y una típica intimidación que solo desplomará la cadena industrial y de valor global.
También advirtió sobre los efectos negativos en la recuperación económica mundial, la agitación en el mercado global y perjuicios a múltiples multinacionales y el consumidor final, quien se llevará la carga más pesada en su bolsillo.
En lugar de beneficiar los intereses de las empresas y el pueblo estadounidense, este acto solo provocará efectos contraproducentes y dañinos, enfatizó el Ministerio, al anunciar su plan de elevar el caso ante la OMC y unirse a otros Estados en la salvaguarda del libre comercio y el multilateralismo.
Asimismo, reiteró la firme determinación de China de seguir adelante con la profundización de la reforma y apertura, proteger el espíritu empresarial, fortalecer la protección de los derechos de propiedad intelectual y crear un buen ambiente para los negocios de las firmas extranjeras en su suelo.