El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto dio marcha atrás a la adecuación del salario mínimo, el cual fue criticado en un comunicado la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex)
Esa entidad comentó así la decisión de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) de no adecuar los minisalarios, con lo que eludió que éstos cubran la línea de bienestar mínima (LBM) establecida por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
Según la Coparmex, durante la sesión celebrada la víspera en la Conasami, la representación del gobierno federal dio marcha atrás al alza del salario mínimo.
‘Sostuvo la inconveniencia de impactar negativamente las inercias positivas de varios indicadores económicos y laborales que, a su juicio, y por el entorno económico, social y político, interno y externo’, tendrían un alto riesgo de incidir desfavorablemente sobre ellos’, explicó el organismo patronal.
De esa forma, sugirió a los representantes obreros y patronales no continuar con el proceso de revisión.
El 24 de abril la Coparmex solicitó al presidente de la Conasami, Basilio González, que, en cumplimiento de una resolución tomada en noviembre, realizará los análisis técnicos pertinentes que condujeran a la adecuación del salario mínimo general de 88.36 pesos (cerca de cinco dólares diarios) a 98.15 pesos, para alcanzar la LBM fijada por el Coneval.
El Coneval es un organismo autónomo que mide la eficacia de las políticas sociales gubernamentales.
La Coparmex ratificó, de acuerdo con sus análisis y contrario a lo esgrimido por el gobierno federal, que sí existen las condiciones económicas para ajustar el salario mínimo general a la línea del bienestar.