Panamá.-En su primera misa pública aquí, el Papa llamó a los jóvenes a dejar el miedo y seguir adelante con esa energía renovadora e inquietud, que los ayuda a ser más alegres y disponibles.
Durante su intervención en la bienvenida a los más de 85 mil peregrinos que asisten a la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), resaltó el esfuerzo y sacrificio que realizaron muchos para participar en este evento, el más importante y grande a nivel mundial de la iglesia Católica.
El Sumo Pontífice se refirió a las diferencias, pero a pesar de que ‘venimos de culturas y pueblos diferentes, hablamos lenguas diferentes, usamos ropas diferentes, nuestros pueblos han vivido historias y circunstancias diferentes, nada de eso impidió poder encontrarnos y sentirnos felices por estar juntos’.
Al respecto, recordó que eso es posible porque hay algo que nos une y ‘con sus gestos y actitudes, sus miradas, sus deseos y especialmente con su sensibilidad desmienten y desautorizan todos esos discursos que se concentran y se empeñan en sembrar división, en excluir o expulsar a los que no son como nosotros’, apuntó.
El Santo Padre reconoció que la mentira prefiere un pueblo dividido y peleado, a uno que aprende a trabajar juntos; sin embargo, ‘ustedes nos enseñan que encontrarse no significa mimetizarse, ni pensar todos lo mismo o vivir todos iguales, haciendo y repitiendo las mismas cosas, escuchando la misma música o llevando la camiseta del mismo equipo de fútbol’, afirmó.
Por ello, aseveró que la cultura del encuentro es un llamado e invitación a atreverse a mantener vivo un sueño en común, y más adelante se preguntó: ¿Qué nos mantiene unidos? ¿Por qué estamos unidos? ¿Qué nos mueve a encontrarnos?
Y sin titubear respondió: ‘la seguridad de saber que hemos sido amados con un amor entrañable que no queremos y no podemos callar y nos desafía a responder de la misma manera: con amor’ (…) cotidiano, discreto, respetuoso, de libertad y para la libertad, sentenció.
Entre los momentos más significativos de la agenda oficial del Obispo de Roma en Panamá sobresalen las visitas al Centro de Cumplimiento de Menores en Las Garzas de Pacora y a la casa-hogar el Buen Samaritano, un centro de acogida para pacientes de VIH-Sida carentes de recursos.
De esta forma, Francisco cumplirá con la premisa de llegar a los jóvenes que por motivos diferentes no pueden asistir a los eventos de la JMJ, en una visita que concluirá el domingo tras un encuentro con los voluntarios de esta cita para luego partir hacia el aeropuerto internacional de Tocumen, donde tendrá lugar la ceremonia de despedida antes de su regreso a Roma en la aerolínea Avianca.