Los terremotos que el lunes asolaron el sudeste del Turquía y el noroeste de Siria han causado más de 23.259 muertos y 82.000 heridos.
Ankara ya ha dado por terminados los trabajos de búsqueda de supervivientes en las provincias de Sanliurfa y Kilis. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ha reconocido este viernes que la respuesta a los terremotos “no fue todo lo rápida” que hubiera deseado, debido a los daños sufridos en las carreteras, a las inclemencias del tiempo y al hecho de que mucha gente trataba de huir de las zonas afectadas en vehículos particulares.
El mandatario turco, sin embargo, ha respondido a las críticas diciendo que “nadie puede cuestionar el compromiso” del Gobierno y que el hecho de que la zona afectada fuese “tan extensa” hizo que la tarea fuese “muy complicada”. En Siria, el presidente Bachar el Asad se ha desplazado a las zonas afectadas por los seísmos, donde ha visitado a algunos heridos en el Hospital universitario de Alepo.
Se trata del primer viaje del mandatario a las regiones más castigadas por los temblores. En España, el Ministerio de Asuntos Exteriores no tiene constancia de que haya nacionales entre los afectados.
Tras la última actualización del Gobierno turco, la cifra de muertes por los terremotos del pasado lunes es de 23.259. Turquía ha informado de 19.875 decesos. La cifra de heridos se mantiene con 82.946 entre los dos países. En Siria, la última cifra es de 3.513 muertes y 5.235 heridos.
La OTAN va a instalar refugios semipermanentes en Turquía, equipados para alojar a las personas desplazadas a causa de los devastadores terremotos del 6 de febrero, según ha anunciado este viernes la organización.
“La OTAN se solidariza firmemente con nuestro aliado Turquía y el despliegue de estas instalaciones de refugio ayudará a salvar vidas”, ha asegurado en un comunicado el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg.
El político noruego ha añadido que los aliados y socios de la OTAN “están proporcionando un apoyo sustancial a los esfuerzos de auxilio y seguiremos haciendo todo lo posible para ayudar a los necesitados”. El comandante supremo aliado en Europa de la OTAN, el general Christopher Cavoli, estará a cargo de la dirección de la operación.
Los refugios que va a instalar la Alianza son complejos de cuarteles generales que suele desplegar para ejercicios y operaciones, y pueden equiparse con diversas comodidades como calefacción, generadores eléctricos y zonas de tratamiento médico.
Las autoridades militares de la OTAN están estudiando ahora las mejores opciones logísticas y de transporte, así como los plazos para el despliegue. De esas capacidades se encarga la Agencia de Apoyo y Adquisiciones de la OTAN (NSPA) en su Centro Operativo Meridional de Taranto (Italia).
Una vez instalada, esta infraestructura semipermanente complementará las tiendas de campaña preparadas para el invierno que ya están proporcionando los países miembros y socios de la Alianza.

