La batalla en el Senado para la aprobación de reformas de la Constitución para crear una Guardia Nacional que encabece la parte punitiva de un plan nacional de seguridad, sigue al rojo vivo.
Las bancadas opositoras siguen reacias a incluir en la propuesta la eliminación de un punto aprobada en la Cámara de Diputados para que la dirección del nuevo cuerpo quede en manos del ejército y la marina hasta tanto este se amplíe y consolida, lo que duraría unos tres años.
Por eso se trata de un artículo transitorio que se eliminaría cuando la Guardia Nacional esté completada con unos 50 mil elementos de nueva incorporación, principalmente de jóvenes reclutas que cursarían estudios al respecto.
La oposición plantea que dar poder de mando a las fuerzas armadas sería militarizar el país, y por eso su firmeza en rechazar la propuesta del gobierno a través del partido Morena que pedía una sesión extraordinaria antes del 1 de febrero que comienza el período normal.
Los adversarios de la propuesta se niegan a iniciar sesiones extra bajo el argumento de que el tema es controversial y requiere de un tiempo prudencial para meditarlo.
En la Cámara de Diputados se aprobó un híbrido, es decir, una dirección civil militar de la Guardia Nacional que no satisfizo al presidente Andrés Manuel López Obrador, quien consideró que construirla así era como extender lo que existe hoy en el país, una ineficiente policía federal que no ha resuelto el problema de la violencia en México, y mucho menos la corrupción.
El debate subterráneo es intenso y se escuchan rumores de que si en el Senado llega a triunfar la tesis oficialista de reincluir el artículo borrado por los diputados sobre la dirección del nuevo cuerpo desde el ejército y la marina, regresarán la discusión al hemiciclo de San Lázaro para volverse a oponer.
Al margen de todo ello, la Comisión de Puntos Constitucionales del Senado aprobó citar a comparecer a los secretarios de Defensa, de Marina y de Seguridad y Protección Ciudadana para discutir con ellos el tema de la Guardia Nacional haya o no sesiones extraordinarias.
El presidente de esa comisión, Eduardo Ramírez Aguilar, afirmó ante los senadores integrantes de la comisión que Morena incluso ‘tampoco comparte el dictamen de la Cámara de Diputados, y que ellos tienen reservas en al menos tres artículos de la minuta que verán los senadores, así como los transitorios presentados por el gobierno, y en los próximos días se podrá construir un proyecto con los diversos grupos parlamentarios’.
