De enero a agosto de este año las tomas clandestinas para el robo de combustibles a los ductos de Petróleos Mexicanos se dispararon 50 por ciento, para un total de 10 mil 101 perforaciones.
Las extracciones clandestinas siguieron en aumento durante los primeros ocho meses de este año, comparadas con las seis mil 734 registradas en el mismo periodo del año pasado.
Tal cifra reportada en lo que va de 2018 ya se acerca a las 10 mil 363 tomas que se registraron en todo 2017.
En agosto se registraron mil 359 perforaciones a los ductos de la empresa productiva del Estado, 46 por ciento más que las 928 realizadas en el mismo mes de 2017.
Puebla fue la entidad con mayor incidencia en ese mes, al sumar un total de 203 perforaciones; le siguen Hidalgo con 201; y Guanajuato con 172.
Pemex señala que el ordeño de sus ductos representa pérdidas anuales de hasta 30 mil millones de pesos (más de mil 600 millones de dólares).