Espectáculos

Teatro de Ciertos Habitantes festejó 20 años de trayectoria

• Una charla en el Cenart fue el marco en el que su director Claudio Valdés Kuri habló del devenir artístico de la compañía

Claudio Valdés Kuri es un creador de trabajos de enorme rigor, riesgo, sorpresa y grandes retos, pero, sobre todo, un artista multifacético que destaca por su formación en música, teatro y cine, expresó la crítica de teatro, Luz Emilia Aguilar Zinser al iniciar la charla “20 años de Teatro de Ciertos Habitantes” que se realizó la tarde de este miércoles 21 de febrero en el Foro de las Artes del Centro Nacional de las Artes.

         La charla tuvo como objetivo celebrar los 20 años de trayectoria de esta compañía mexicana generadora de proyectos escénicos notables, que se ha convertido en punto de referencia para la vanguardia teatral latinoamericana.

         La agrupación ha recorrido los cinco continentes y los más prestigiosos festivales nacionales e internacionales. Su trabajo escénico se fortalece con la ejecución de proyectos educativos, de bienestar social y ambiental.

         Teatro de Ciertos Habitantes apela a la renovación continua y la conjunción de diversos lenguajes que requieren de artistas multidisciplinarios, es decir, actores-bailarines-músicos.

         Su director, Claudio Valdés Kuri, es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes; uno de los artistas latinoamericanos con mayor presencia internacional y uno de los líderes más influyentes del país.

         En la charla, la también traductora de cuentos y obras de teatro preguntó a Claudio Valdés sobre cómo surgió su pasión por el teatro, a lo que el director respondió que fue porque su pensamiento se resuelve en escena.

         “La duda, el cuestionamiento que puedo plantearme o el antojo siempre toman una forma escénica. Aun cuando estaba haciendo cine y música siempre mis soluciones iban hacia la escena y por eso fue por lo que decidí hacer teatro”.

         Respecto a su primer trabajo Becket o el honor de Dios, Valdés Kuri detalló que se trató de una obra que hablaba de un tema que siempre le ha interesado: la amistad y enemistad, es decir, cómo un amigo puede convertirse en el peor enemigo.

         “Algunas veces la obra te elige y en otras tú la eliges o la escribes, en este caso me eligió. Este es un tema presente para mí, pero también era una metáfora muy impresionante del momento político de México ya que era cuando sucedió la muerte de Luis Donaldo Colosio”.

         En la charla, Claudio Valdés también habló de su proceso creativo basado en la terapia transpersonal, que para él es motivo de creación y de contención de los actores.

         Agregó que el objetivo del teatro que realiza es hablarle al individuo, “para mí, aunque suene grande, me interesa abrir conciencia, es decir, dar elementos o contextos para que el que quiera hacerlo aproveche lo que le damos para crear o encontrarse”.

         En la plática, el director detalló que el mayor reto al que se ha enfrentado a lo largo de 20 años fue el trabajar en la ópera Montezuma, ya que tenía varias cabezas que la dirigían: el Festival Internacional de Edimburgo, Theater der Welt (Alemania), Teatro Real (España), el Festival Internacional Cervantino y la Coordinación Nacional de Teatro.

         “Hay que considerar que los tropiezos o lo que llamamos fracaso tienen que ver con nuestras expectativas o a dónde queremos llegar, entonces si partimos de esto, esta obra fue un reto porque las tres cabezas europeas querían un proyecto distinto, sus visiones eran diferentes y querían todo a su medida y eso fue desgastante.

         “Mi error fue no tener una firmeza absoluta de decir que ese era mi discurso y así se quedaba. Entonces el tratar de conciliar fue un gran error porque en el discurso no se puede hacer esto y entonces siento que me perdí en el proyecto. Además, este es un tema que está aún muy abierto en España y México, porque en nuestro país el proyecto generó hurras y en España enojo”.

         En la charla, Claudio Valdés también precisó que hacer la obra Quijote, vencedor de sí mismo ha sido trascendental en su carrera ya que para crearla leyó la novela Don Quijote de la Mancha y este suceso le cambió la vida.

         “Fue un proyecto comisionado, pero con el que tuve total libertad creativa y con esa obra encontré eco de lo que quería hablar, ya que se puede adaptar para hablar de economía, política, de lo que sea, pero yo saqué el tema del fracaso porque me interesaba y también porque me permitió reflexionar sobre otro tema: el bien por encima de todo”.

         Finalmente, Claudio Valdés reveló el nombre de la obra en la que se encuentra trabajando, la ópera El juego de los insectos de Federico Ibarra la cual será estrenada en el mes de junio en el Palacio de Bellas Artes.

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mirar tambien

Close
Close